30 de marzo de 2015

A mi Cristo Crucificado

Autor: Luis Felipe Guzmán (publicado en 2013)

Un viernes de madrugada
con cielo en plena lunada
y aún la aurora fresca
te tomó la soldadesca.

Ella que tan arrogante
ella que tan ignorante
y tú, en cambio, valiente,
constante y diligente.

Para ti no era rigor
pues sería mucha necedad,
-¡ay, cuán verdadera verdad!-
sino sólo fuego de amor.

¡Y qué admirable modo
de darte al hombre todo
recibiendo tantos agravios
cerrando boca y labios.

16 de marzo de 2015

Dios y nuestro mundo imperfecto



Autor: Fernando Pascual

Los males, desórdenes e imperfecciones de nuestro mundo serían, según algunos, una prueba suficiente para declarar que Dios no existe. Porque, piensan, si Dios existe estaría obligado a producir y conservar un mundo perfecto, en el que no habría ningún espacio para el mal.

El razonamiento anterior supone, por un lado, una idea sobre Dios que exige que ese Dios se comporte de una manera concreta. Por otro, que el mundo que conocemos, lleno de terremotos y de lágrimas, de crímenes y de traiciones, puede ser mucho más perfecto y hermoso de lo que es. Intentemos reflexionar brevemente en estos dos presupuestos.

2 de marzo de 2015

Metiendo la cuña



Autor: Max Silva Abbott

La verdad es que a esta altura, hay que ser muy ingenuo para no darse cuenta que el intento por regular el mal llamado “aborto terapéutico”, es solo la cabeza de playa para lograr el aborto libre en Chile, financiado por el Estado y contra el cual no pueda ejercerse la objeción de conciencia.

Los argumentos para refutar las causales han sido repetidos mil veces, pero eso no importa a sus promotores: casi no hay muertes por embarazos (con lo cual mal puede ser un problema de “salud pública”), y existen otros mecanismos lícitos para combatirlas; de una violación casi no surgen embarazos, salvo que sea una situación reiterada de abuso, sin contar con los efectos del síndrome post-aborto; y que la inviabilidad del no nacido, además de depender de un diagnóstico falible, valora a las personas por su salud, no por lo que son.