Autor: Fernando Pascual
Hay quienes se sorprenden
ante propuestas políticas nacionales o internacionales orientadas a destruir
dimensiones básicas de la vida social, de la ética y de la justicia.
Por ejemplo, algunos quedan
escandalizados y reaccionan negativamente ante propuestas que buscan ampliar
los casos del mal llamado “aborto legal”, que apoyan y promueven formas
anómalas de “matrimonio” y de familia, que defienden la esterilización y el uso
de anticonceptivos como métodos eficaces para el control natal, que marginan el
uso de los símbolos cristianos en espacios públicos, que ridiculizan a la
Iglesia católica y a sus enseñanzas, que declaran “inmoral” e intolerante a
quien defiende y enseña sus propias ideas cuando no coinciden con las ideas de
los que se dicen tolerantes y no lo son.
