Autor: Tony Flores
Hace algunas décadas, antes de que existieran los sistemas de posicionamiento global, los navegantes se orientaban en sus viajes guiándose únicamente por las estrellas. Esta antigua profesión, junto con la de los astrónomos (no astrólogos), implicaban un constante volverse al cielo en busca de las estrellas. La única diferencia es que unos las buscaban para servirse ellas como un medio y los otros por sí mismas como un fin.
Hoy en día, al igual que estas dos profesiones, existen dos tipos de cristianos que se distinguen únicamente en las razones por las que elevan su mirada: aquellos para quienes Dios es solo una especie de 911, un buzón de sugerencias o una máquina dispensadora de favores; y aquellos otros que lo buscan como se busca a un amigo: por Sí mismo y como único fin.

