Autor: Fernando Pascual
Hace algunos años, un
especialista en genética expresaba sus temores ante ideas muy difundidas en la
comunidad científica. ¿Cuáles son estas ideas?
La primera: Dios no
existe. ¿Un ejemplo de esta actitud? El profesor Edwards es el padre de la
primera niña nacida gracias a la fecundación in vitro (FIVET). Cuando se le
preguntó si no había considerado las implicaciones éticas de su trabajo,
especialmente por los muchos embriones que mueren en el camino, contestó
sencillamente: “Soy un agnóstico”. Parecería que el vivir sin “escrúpulos” de
conciencia fuese una condición para poder hacer todo lo que sea científicamente
posible. En el fondo, se trata de vivir como si Dios no existiese... Y entonces,
como dijo un escritor hace ya muchos años, todo está permitido...

