Autor: P. Fernando
Pascual
Es fácil escribir,
decir, defender, que la verdad no existe. Tan fácil como decir que no hay sol,
o que las estrellas son imaginaciones humanas.
Las palabras lo
soportan todo, como ya explicaron Platón y Aristóteles. Uno puede decir o
escribir que no existe una casa mientras la miran sus ojos, o que lo blanco es
negro, o que el amor es odio, o que la mentira vale más que mil verdades.
El mundo de la
opinión libre (a veces libertaria, que es algo muy cercano a totalitaria), la
sociedad abierta que deja espacio a las voces más distintas, cree que la verdad
no tiene más derechos que el error, que la mentira puede circular libremente en
la prensa, en la radio, en la televisión, en el mundo inmensamente variado de
internet.