29 de febrero de 2016

La vida es una mala noche…



Autor: Álvaro Correa
Fuente: Curiosidades y bendiciones

Decía Santa Teresa de Jesús que “la vida es una mala noche en una mala posada”. Hay que anotar que las posadas o albergues, en época de la santa, eran bastante penosos.

Así describe uno ella misma en su libro de las Fundaciones: “…una camarilla a teja vana; no tenía ventana y, si se abría la puerta, toda se henchía de sol (habéis de mirar que no es como el de Castilla por allá, sino muy más importuno). Hiciéronme echar en una cama, que yo tuviera por mejor echarme en el suelo, porque era de unas partes tan alta y de otras tan baja, que no sabía cómo poder estar, porque parecía de piedras agudas…”.


A esto había que sumar el ambiente que pululaba entre la gente; nada recomendable para una monja de clausura…

Esta manera de comparar la vida podría parecer pesimista, si faltase la dicha y seguridad que inundaba su corazón, enamorado de Cristo y sediento de hacer el mayor bien posible. Digamos que la santa de Ávila sufrió la vida a fondo y que era una mujer práctica y sumamente realista.

La vida es dura, pero no cruel; es cuesta arriba, pero apunta hacia una meta dichosa. No podemos prometernos el paraíso aquí abajo, pero sí hacer de cada día un paso que nos acerque más a Dios.

Teresa, que pasó tantas “malas noches”, nos invita a la serenidad con la certeza que a ella misma consoló: “Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta”.

No hay comentarios: