Autor: Fernando Pascual
En la larga historia de la Iglesia se han producido diversos cismas y herejías que han separado a millones de bautizados de su unión íntima con el Cuerpo de Cristo.
Hay cisma, según el “Código de Derecho Canónico”, cuando un bautizado llega al “rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos”. Hay herejía cuando se produce una “negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma” (cf. canon 751).
La lista de herejías es larga, quizá incompleta para algunos casos menos conocidos. Entre las más famosas, podemos recordar el gnosticismo, el nestorianismo, el arrianismo, el pelagianismo, el docetismo, el monofisismo, el catarismo, el luteranismo.