Autor:
Fernando Pascual
Las
discusiones sobre la muerte encefálica (o muerte cerebral, aunque no todos la
entienden como idéntica a la muerte encefálica) muestran que estamos ante un
tema complejo. Porque, en el corazón de esas discusiones, se cruzan varios
problemas y perspectivas. ¿Cuáles?
Sin
pretender mencionar los muchos aspectos de la cuestión, nos fijamos en los
siguientes: ¿cómo entender la muerte, especialmente con ayuda de la filosofía?
¿En qué medida la tecnificación de la medicina y sus costos han cambiado el
panorama? ¿Cómo influye, a la hora de determinar si alguien está muerto, el
interés de aprovechar sus órganos para un eventual transplante? ¿Cómo
establecer parámetros médicos adecuados que sirvan para constatar si se ha dado
efectivamente la muerte de un ser humano en un contexto tecnológico como el de
muchos hospitales?





