Autor: Fernando Pascual
Diversas voces piden y
reclaman una mayor presencia de los jóvenes, o de las mujeres, o de las
minorías, o del pluralismo, en las religiones de nuestro tiempo.
Al hacer reivindicaciones de
este tipo se supone que las religiones son como asociaciones humanas sometidas
a las modas y a las presiones de cada grupo.
Sin embargo, ante cualquier
religión hay dos preguntas que no pueden dejarse de lado, y que permiten
centrar la atención en lo esencial.
La primera pregunta: ¿es
verdadera esta religión? Su origen, su doctrina, sus promesas, sus ritos,
¿ofrecen respuestas válidas a la existencia humana y a sus anhelos más
decisivos?










